jueves, 31 de mayo de 2012

DESARROLLO DE LA LONGEVIDAD.


Picture of Clouds - Free Pictures - FreeFoto.comHemos escuchado durante nuestra vida, hablar de “ancianidad”, y nunca se nos ha ocurrido investigar –de qué trata– y a qué se refiere ese tema, pero cuando hemos traspasado la barrera de los 60 años de edad, escuchamos temas relacionados con los ancianos sí nos interesa saber de qué se está hablando.
 El envejecimiento es el desgaste que con el transcurso del tiempo, tienen las personas y que finalmente deterioran sus funciones. Es un estado físico y mental y que finaliza con la muerte. El proceso del envejecimiento, aun no se ha determinado, porque no existen estudios que precisen la forma en que el cuerpo se va agotando, aunque existen estudios de las diferentes funciones del cuerpo humano donde se describe como envejecen con el tiempo sin poder reprimir su deterioro.

 Llegar a la tercera edad ha dejado de interpretarse como un enterramiento en vida. La palabra “viejo” ya no es equivalente a condena y ahora puede reconocer como una persona útil con conocimientos y experiencia, sin que ello implique, ni mucho menos, una doliente invalidez. Ahora puede ser común que algunas empresas por reajuste de personal o por conveniencia propia, jubilen a sus empleados antiguos, en forma anticipada y negociada; con el 80 o 90% de su sueldo más prestaciones. Solamente que esos elementos tienen al momento de su liquidación y con edades entre 50 y 60 años, demostrando que se encontraban a años luz de su extinción.  Estas personas útiles y con experiencia, pueden disponer de una vida activa y probable de 20 años más, con energía suficiente  como cualquier persona madura, en servicio y con mayor experiencia que los jóvenes aspirantes a un empleo en alguna de esas empresas.

 Saber retirarse a tiempo de determinadas actividades es un paso liberador que nos exime de la amargura propia, de la impotencia y nos permite invertir las energías disponibles en aquello que nos proporciona satisfacciones auténticas, considerando que la vida puede continuar en toda su plenitud hasta el final, si el ser humano se lo propone y se decide a mantener la llama de los deseos, iniciando otras actividades que le permitan  ocupar su tiempo libre con otra idea en su realización.

 Hoy sabemos que la jubilación puede ser perjudicial si la persona se cruza de brazos y se retira en forma definitiva. Cada vez son más los hombres y mujeres que, sin proponérselo y de manera ordenada, se preparan para disfrutar de una vejez con mayores libertades, sin sometimientos.


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