La mitología nos indica que el mundo fue creado en solo seis días, lo
que nos mueve la imaginación a pensar que muchas cosas fueron construidas por
varaderos milagros que transformaron fuego en vida y que originó lo que ahora
conocemos como: agua, luz, tierra y vida. Lo más importante ahora es ¿Cuánto
tiempo nos llevará transformar el nuestro?
Siempre he considerado que tenemos mucho que aprender de los niños que
normalmente siguen un horario regular de comidas, sus juegos, descanso y otras
actividades que ya tienen programadas hasta agotar su día y llega la hora de
dormir.
Otros casos también se observan en la naturaleza que cumplen un ciclo
recurrente que anualmente se cumple con las cuatro estaciones, con el proceso
de las fases mensuales de la luna, con la progresión diaria del día a la noche
y tantos otros factores que obedecen a un ritmo del mundo natural.
¿Y el mundo nuestro que desarrollamos diariamente lo tendremos bien
organizado? Sabemos que la naturaleza cumple ciertos
ciclos y se encuentra organizada, y el que nos rige a nosotros será el que
deseamos tener como "nuestro mundo personal". Entiendo que muchos
llevamos una vida muy agitada y tal vez algunas más que otras.
Tomando por caso, el tuyo, tu mundo personal lo tienes bien organizado? ¿tus
horarios son los adecuados para tu estilo de vida?, si es así qué bueno y
felicidades, tienes tu mundo organizado, pero yo he sabido que acá en la ciudad
de México "vivimos de prisa" el tiempo no alcanza para hacer las
cosas que tenemos previstas dentro de nuestros horarios de vida. Y tengo
entendido que en las grandes ciudades ocurre lo mismo, las distancias no
permiten salir a comer a casa y es necesario hacerlo cerca del centro de
trabajo y muchas veces en la calle por no disponer de lugar adecuado para
hacerlo. Debemos aprender a trazar una linea y decir "hasta aquí hemos
llegado". Sé también que en muchos casos no es posible modificación alguna
y así es como nuestro mundo se derrumba.
Puedes hacer la prueba hoy y ponerte a reflexionar lo que has hecho y lo
que puedes hacer, es decir, meditar con calma sobre el ritmo de vida que llevas
diariamente y tal vez te permitas hacer enmiendas de tareas que no son
necesarias, planeando mejor tu día para tu beneficio. Tu "yo interno"
te dirá lo que funciona y lo que no. Con serenidad puedes proyectar tus tareas
para sobrellevar los problemas que se te presenten y puedas atenderlos con
mucha satisfacción de tu parte.