Los segundos miércoles de cada mes, tengo la oportunidad de reunirme con un grupo de amigos de la generación 1954-1958 de una carrera profesional, quienes a pesar del tiempo transcurrido nos seguimos frecuentando aproximadamente entre 15 y 20 de ellos, en un desayuno donde compartimos una serie de inquietudes de muchos recuerdos que nos fortalecen al reencontrarnos unidos con espíritu fraterno.
Hoy fue na de esas fechas que tuvimos oportunidad de saludarnos, confrontando ideas con intercambio de opiniones de nuestra situación de vida.
Todo hubiera sido jauja, cuando un compañero nos narró que en días anteriores, su salud había resentido quebrantos graves que atendió de inmediato en forma oportuna, teniendo como respuesta una inmediata hospitalización, determinando los médicos después de diversos estudios realizados, el diagnóstico de cáncer en el páncreas, mediante un cuadro muy delicado de salud.
Comento esta situación, porque entre personas cuyas edades fluctúan entre 75 y 80 años, puede pensarse que es común que ocurran estas cosas, aunque durante muchos años hemos sido saludables, nos da pesar el comentario, y es conveniente decir a los jóvenes que cuiden mucho su salud ahora, porque una juventud sana, es proemio de una vida prolongada.
Los jóvenes tienen mucho por hacer, pero también recuerden que lo más preciado es la vida; y, una vida sana les permitirá hacer muchas cosas de acuerdo con su capacidad y dedicación, para conseguir futuros brillantes en beneficio de ustedes mismos y de quienes les rodeen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario