jueves, 23 de febrero de 2012


AGRADECE LO QUE TIENES.
Febrero 23 de 2012.


Acaba de pasar la época decembrina que se vio colmada de mucha alegría y  muestras de cariño con abrazos, regalos, reuniones y muestras de júbilo. En igual forma el mes de febrero ha sido considerado (por los comerciantes)  “mes del amor y la amistad” lo que ha dejado a muchas familias con adeudos que serán pagados a  futuro, ocasionando con ello una merma en sus gastos normales, evitando compras de artículos que quieren adquirir para su uso personal y diario y lo dejan pendiente de adquirir para más adelante, sin saber cuándo podrán hacerlo.
A mí,  me ha ocurrido algo similar cuando deseo adquirir un libro, un disco o algún otro gusto que desearía complacerme, pero en esos momentos un ángel me está hablando al oído con suave susurro de reflexión. Esta situación me ocasiona concentrarme en cosas que quiero comprar, pero no puedo permitirme el lujo de hacerlo.
Y así se genera un círculo vicioso formado entre las carencias y lo que no podía poseer, ocasionándome depresión que interrumpió mi tranquilidad. Entre más me deprimía más pensaba en carencias. Debí tranquilizarme para razonar las cosas; y, mi “yo interno” me indicó que lo que yo deseaba no era la “seguridad económica”; lo que me hacía reflexionar era la “serenidad económica” que finalmente me dio una paz interior que antes había perdido. Con la ayuda de mi “yo interno” decidí tomar mis propias respuestas que me hicieron entrar en razón.
Esta situación me hizo sentir humildad ante la posesión de mis bienes,  lamentando mucho no haber valorado lo que ya existía en mi vida.
¿Cómo podía pedir más cosas si no valoraba lo que ya tenía?
De inmediato hice una relación de lo que poseía: mi salud, una esposa maravillosa, dos hijos exitosos, la salud de todos ellos, un hogar (pequeño y confortable), una despensa con suficientes alimentos, y la fortuna de tener muchos amigos con los que compartimos vidas semejantes y quienes se interesan por nosotros.
Es importante agradecer a la vida todo lo que nos ha dado y muchas veces no hemos valorado nuestras posesiones, para sustituir la seguridad por la serenidad  que nos hace poner los pies en la tierra y tomar decisiones adecuadas con humildad para nuestro beneficio y tranquilidad.

                                                                                                    

1 comentario:

  1. Está muy buena la reflexión. Yo estoy tratando de hacer lo propio con el gasto mensual y meterlo un poco a régimen de adelgazar. Un abrazo!

    ResponderEliminar